Detienen al narco más buscado de Colombia
BOGOTA.- Daniel Rendón Herrara, "Don Mario", señalado por las la policía de Colombia como cabecilla del narcotráfico en ese país, arribó hoy al aeropuerto militar de Bogotá en un avión militar y custodiado por agentes, tras su detención en la madrugada en una zona selvática.
El avión que llevó a Bogotá a Herrera Rendón aterrizó a las 13.13 locales con Rendón Herrara con la manos esposadas y vestido de camiseta azul y gris, con barba de varios días. Fue llevado a un vehículo blindado de la policía para ser trasladado a la Fiscalía General de la Nación.
El general Oscar Naranjo, director de la Policía, dirigió el operativo y fue saludado por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. El presidente colombiano, Alvaro Uribe, celebró la captura calificando a Don Mario como "uno de los narcotraficantes más temibles del mundo" y "paramilitar reincidente", en una declaración desde Brasil donde participa en el foro económico mundial para América Latina.
Contra "Don Mario", por quien se ofrecían 2 millones de dólares de recompensa, las autoridades tienen abiertos 11 procesos judiciales, varios de ellos por homicidio.
El operativo. Rendón, de 43 años, fue capturado en una operación realizada por un selecto grupo de 315 hombres de la Policía en zona rural de la población de Necoclí, en el departamento de Antioquia, al noroeste del país. Hace una semana y media, un grupo especializado de la policía viajó a la zona selvática, y se camufló entre los pobladores, aprovechando la Semana Santa.
Las autoridades lo acusaron en enero de ofrecer 1000 dólares por cada policía que fuera asesinado, como parte de una estrategia para frenar las operaciones que buscaban su captura y frenar la producción de cocaína en una amplia región del noroeste del país.
Don Mario es, según la policía, el jefe de la ´Oficina de Envigado´, una red de sicarios al servicio del narcotráfico integrada por unos 1500 hombres, muchos de ellos ex miembros de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de extrema derecha).
También fue parte de los escuadrones paramilitares de ultraderecha que se desmovilizaron y entregaron las armas en una negociación de paz con el Gobierno de Uribe, pero se apartó del proceso y se sumió en la clandestinidad protegido por un grupo ilegal armado.
Muerte y drogas. Una disputa interna entre jefes de las bandas de sicarios dejó en los primeros días de la semana pasada un saldo de 31 personas muertas en Medellín, hombre cercano al narcotraficante capital de Antioquia, en donde tenía su centro de operaciones la ´Oficina de Envigado´.
La ola de violencia que vivió Medellín, la segunda ciudad colombiana, con unos 2 millones de habitantes, obligó a la realización de un Consejo de Seguridad el pasado lunes, y al desplazamiento de unos 500 hombres del Ejército y 6.800 de la Policía a las barriadas pobres de las montañas que rodean a la ciudad.
Luis Alfredo Ramos, gobernador de Antioquia confió en que su captura signifique una reducción de la violencia que viene azotando la ciudad. "Todo lo que sea disminuir estos grupos al margen de la ley y esos enfrentamientos ayudará inmensamente", dijo.
Fuente: La Nación
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