Balada para un muerto
Que los acusados se defiendan con las pruebas; pero a los muertos dejémoslo descansar en paz. Esta posición mental permite al ciudadano la alegría de vivir. En los años que tengo viví muchos absurdos y tristes acontecimientos en el seno de mi familia, cosa que a mí personalmente me hizo detestar la política. Me lo impedía el cegarme ante la realidad y no debía permitir que se dijeran tantas mentiras por el odio que engendra la política. A lo largo de mi vida escuché “odas para el adversario”, subyaciendo revoluciones donde hermanos habían muerto por diferencias políticas.A esto lo llamaría el flujo y el reflujo de pasiones encontradas que se dan en el hombre y quien quiera conducir el carácter nacional se apabullará ante el cambio del argentino. Vamos desde: Qué inteligente somos! Hasta… qué desgraciados! O…”seremos siempre una nación del tercer mundo”. Aunque el diagnóstico es exacto, la exageración del sufragista aumenta la consecuencia gloriosa o desesperada, según el caso.
Lo dramático, no es el drama en si, sino los exacerbamientos que esto genera.
Es fácil deducir por lo expuesto, que lo que ocurre hoy en la Argentina es una división definida entre la fusión de radicales – frentistas de algo y peronistas y aquí está verdaderamente lo dramático. Todos somos argentinos y el transvase de un partido al otro coloca la existencia de una masa de características peculiares que, por mucho que divida formas sociales, culturales y vitales, el argentino sigue y seguirá siendo uno y si tratan hoy los nuevos políticos de criticar y diferenciar un partido de otro, como si los uno fuesen puros y los otros impuros erraremos una y otra vez.
Es imperiosa una nueva realidad donde los odios ancestrales se terminen. Es necesario un estadista, no políticos pretenciosos porque siempre habrá una torre de babel económica, política, social y espiritual…
En mis años de vida he vivido los abrazos de secuestrados y secuestradores y subyaciendo: muerte, enfermos mentales, familias destruidas.Somos una sociedad de hipócritas donde las verdades y las mentiras se dicen a medias y el color de la tinta es según de quién la escriba.No debemos atrasarnos en el sentimiento de lo justo y adelantarnos en el sentimiento del rencor conforme al estado.Dante de la “Divina Comedia” Canto XI y Canto XII dice: La violencia y la ira son tan dañosas como inútiles:
“Airada muerte, heridas dolorosas / se causa en los demás; y en su derecho / ruina, tributos, llamas desastrosas / así el que ejerce el robo y el acecho, / y al homicida y pérfido castiga / divididos por clase en el primer trecho. (Divina Comedia) Canto XI
Oh, loco impulso de la rabia interna / que así en la vida corta nos aguija / y nos para tan mal en eterna (Id.) Canto XII
por Julieta Allende
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